Te lo aclaro

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¿Es viable un partido a la derecha del PP?

La siempre difícil relación entre Mariano Rajoy y José María Aznar ha ido rompiendo sus lazos formales en los últimos meses. FAES se ha desvinculado del Partido Popular, Aznar ha dejado de ser el presidente de honor del partido y se ha lanzado a una gira de actos de su fundación con la que ha reavivado los comentarios sobre la posibilidad de que el ex presidente resucite para la política, fundando una nueva formación política. Pero, ¿sería viable el surgimiento de un nuevo partido a la derecha del PP?

José María Aznar y Mariano Rajoy.
José María Aznar y Mariano Rajoy.

“Si alguien se quiere ir al partido liberal o al conservador, que se vaya”: esta advertencia la lanzó Mariano Rajoy en los tumultuosos días de la primavera de 2008 en que su liderazgo al frente del Partido Popular estuvo en entredicho. Acababa de perder por segunda vez las elecciones generales frente a José Luis Rodríguez Zapatero, que incluso había aumentado los votos del PSOE.

En esas semanas previas al Congreso de Valencia de mayo de 2008, la líder en el País Vasco, María San Gil, renunció a elaborar la ponencia política; el secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, publicó una carta en el diario El Mundo asegurando que Rajoy no estaba en condiciones de ofrecer “un liderazgo renovado, sólido e integrador”; el diputado Juan Costa amagó con presentar una candidatura alternativa; y pesos pesados como José María Aznar y Esperanza Aguirre dieron la espalda al presidente del partido.

La crisis interna pasó, Mariano Rajoy se consolidó en la sede nacional de la calle Génova y llegó a La Moncloa en 2011. Ahora afronta un cómodo Congreso Nacional del PP sin oposición interna, pero con la sombra de Aznar flotando en el ambiente.

De la crisis de 2008 a la ruptura con Aznar

El ex presidente del Gobierno, y el líder que nombró a Rajoy su sucesor al frente del partido de centroderecha en España, ha dado varios portazos a la actual dirección del PP en los últimos meses. Primero la fundación que preside, FAES, se desvinculó del Partido Popular, del que hasta el momento se suponía que era la “fábrica de ideas”; el PP, por su parte, se plantea impulsar otro think tank propio.

Después Aznar renunció a la presidencia de honor del Partido Popular, y recientemente ha iniciado una serie de actos por España para lanzar una serie de ideas a la sociedad. Le han respaldado ex ministros como Alberto Ruiz-Gallardón y Josep Piqué, y todo ello ha provocado una nueva catarata de comentarios: ¿Creará Aznar un nuevo partido político alternativo al PP?

El propio José María Aznar ha tratado de zanjar las especulaciones con una frase contundente: “Yo ya tengo un partido, que es el Partido Popular”. En todo caso, estos movimientos de dirigentes y ex dirigentes del PP dejan una pregunta en el aire: ¿Es viable un partido político a la derecha del Partido Popular?.

Un centro derecha “con nervio ideológico”

El Confidencial Digital ha consultado con dirigentes políticos y expertos sobre las posibilidades que existen de que surja y se consolide un partido de estas características como alternativa al PP.

“Sí hay espacio para un partido de centro derecha liberal, proeuropeo, con bases ideológicas firmes”, asegura Alejo Vidal Quadras, que fue presidente del Partido Popular en Cataluña, eurodiputado y abandonó la formación en enero de 2014 para sumarse a los primeros pasos de Vox, el partido que impulsaban el ex diputado vasco Santiago Abascal y el funcionario de prisiones secuestrado por ETA José Antonio Ortega Lara. Al final abandonó Vox a inicios de 2015.

Para Vidal Quadras, el Partido Popular se podía homologar a otros partidos de centroderecha de Europa, que son liberales pero con un componente social, proeuropeos... como podría ser el caso de la CDU de Merkel en Alemania y Les Républicains (la antigua UMP) en Francia.

El problema es que considera que el PP “ha degenerado en una burocracia sin nervio ideológico, en sólo un partido de gestión que acepta el consenso socialdemócrata”. De ahí que considera que ese espacio ideológico sí existe en la calle y lo podría ocupar “lo que se podría llamar ‘el Partido Popular auténtico’”, es decir, una formación que refuerce los valores y mensajes tradicionales del PP que él considera que actualmente han sido abandonados.

El freno que supone Podemos

Mientras Vidal Quadras habla de un posible partido de derecha liberal, el actual presidente de Vox Santiago Abascal se refiere más bien a una “derecha alternativa” o “alt right” (extrema derecha, para muchos) como la que se está articulando en países como Francia, con el Frente Nacional de Marine Le Pen; en Holanda, con el Partido de la Libertad de Geert Wilders; y en Italia, con la Liga Norte de Matteo Salvini. A ellos se añadiría el caso de Donald Trump en Estados Unidos.

Para Abascal, “es absolutamente posible” que se consolide un partido a la derecha del PP de esas características, que rompa con “la dictadura de lo políticamente correcto” y que tome banderas políticas que según él, el Partido Popular ha abandonado o nunca llegó a enarbolar: una política antiterrorista más dura, la limitación e incluso la eliminación del Estado de las Autonomías, el derecho a la vida contra el aborto, la aplicación estricta de la ley (incluido el artículo 155) frente al proceso independentista en Cataluña, y ahora también el freno al multiculturalismo que implica la inmigración.

El presidente de Vox considera que lo que falta para que surja una alternativa al PP por su derecha es que se abra la grieta en unas elecciones: “En las europeas de 2014 nos quedamos a mil votos de conseguir un escaño”, destaca Abascal, que considera que en el momento en que un partido así entre en una institución, podrá ir ganando apoyos.

El principal obstáculo que ve a Vox o a cualquier otra alternativa de derecha está en el otro lado del tablero político: Podemos. “La existencia de Podemos ha actuado como aglutinante del voto de derechas hacia el PP, y si acaso hacia Ciudadanos, como voto útil”, reflexiona Santiago Abascal, que también cree que los votantes más mayores y más tradicionales pueden tener más reparos a abandonar al Partido Popular y atreverse a votar a una alternativa de derecha como Vox.

Medios de comunicación, dirigentes... y dinero

Aparte de estas dos visiones distintas de qué carácter tiene esa derecha alternativas al PP, Alejo Vidal Quadras afirma que no ve a ningún dirigente o movimienbto capaz de movilizar a los votantes de ese espacio sociológico de derecha. “ Ni Aznar ni nadie del PP va a provocar una escisión en el partido y va a lanzar otro con unas bases ideológicas firmes”, pronostica.

Cree que aunque haya voces disidentes, como la del propio Aznar y la de Esperanza Aguirre, no dejan de estar dentro del partido. “Si hay un cambio en el centroderecha, sería desde dentro del PP. Pero sólo se produciría si hubiera una hecatombe electoral”, considera el ex presidente de los populares en Cataluña.

Esa posibilidad cree que pudo darse tras las elecciones del 20-D de 2015, cuando el PP cayó a 123 escaños y se vislumbró la posibilidad de que pudiera perder el Gobierno de España.

Desde fuera del PP lo ve más complicado. “Lo que intenté yo en Vox fue eso”, apunta, pero destaca que les faltó lo que también le faltaría a una nueva formación política que surgiera para tratar de ocupar parte del espacio electoral del Partido Popular.

“Necesitaría medios de comunicación que lo apoyaran, necesitaría financiación, necesitaría personalidades que lo respaldaran...”, enumera Vidal Quadras, que considera que el control que los grandes partidos ejercen sobre los medios haría esto imposible. Añade que la crisis económica con los efectos de paro y pobreza, y los numerosos casos de corrupción suponían el caldo para que desaparecieran los grandes partidos y fueran sustituidos por otros.

“Pero se ha demostrado que Podemos y Ciudadanos se han quedado a la mitad, y es que el arco parlamentario español es bastante rígido”, explica este veterano de la política que coincide con Abascal en destacar el hecho de que “el miedo tremendo a Podemos que hay entre las clases medias” impide que el PP sufra una mayor fuga de votos hacia una posible alternativa de derechas.

El PP, partido central del sistema político

Para José María Marco, el momento en que podría haber surgido un partido de derecha diferente del PP fue esa crisis interna que se vivió en Génova 13 tras la derrota electoral de 2008 y antes de su Congreso de Valencia. Pero este profesor de Historia de las Ideas Políticas de la Universidad Pontificia de Comillas y columnista de La Razón no ve ahora ninguna posibilidad de que surja un partido de derecha populista como en otros países de Europa.

Por un lado, señala que referentes políticos situados en una posición crítica en el PP, como José María Aznar y Esperanza Aguirre, “son gente ya del pasado, ninguno de ellos tienen ya ni presencia ni proyección de futuro”.

Pero sobre todo destaca la dificultad de que otro partido le robe al PP una parte de su espacio político, y menos por la derecha: de hecho, cree que los populares han sufrido mayores pérdidas electorales por el centro, hacia Ciudadanos, que por la derecha. “Es la paradoja típica del PP: cuanto más al centro se va, más a la derecha parece”, destaca.

José María Marco no niega que pueda haber cierta crisis en el centroderecha español: “Pero al estar en crisis la izquierda, todo el sistema político reposa en el PP. Rajoy parece estar cómodo, aunque también los riesgos y las responsabilidades son muy grandes”.

Concluye que frente al PSOE, que es un partido más radical en el sentido de que “niega la legitimidad a la derecha, y al final siempre hay alguien más radical”, el Partido Popular ha sido un partido siempre obsesionado por integrar a todo el espectro político “desde la frontera del PSOE hacia la derecha”.

Por eso, aunque en los últimos años ha podido perder hasta un millón y medio de votantes por su flanco derecho, José María Marco cree que “el PP cubre todo el espectro de la derecha”. De ahí que no vea ninguna posibilidad de que haya un partido que rivalice con la formación de Mariano Rajoy por ese espacio: “Yo lo veo imposible”.

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